¡BIENVENIDOS A DIY SHOW BLOG!


En este Blog compartiremos un millon de ideas que os encantarán. Además nuestra comunidad de Bloggers nos contarán sus anécdotas más divertidas, trucos e ideas que nos vendrán genial para el día a día. :)

Bloguer, no regales tu trabajo

El otro día intenté explicarle a mi abuela a qué me dedico. Tarea compleja donde las haya. Si ya lo de «Comunicación audiovisual» le parecía raro si no aparecía en la radio o en la tele y pudiera decir «Mira, esa es mi nieta» lo de bloguer ya no os quiero ni contar

– Escribo artículos para una especie de revista de Internet que se llama blog.

-Ahh, eres periodista.

-Sí, bueno algo parecido, se llama bloguer.

Su cara de «No estoy entendiendo absolutamente nada de lo que me dices» lo resume todo muy fácil «Me dedico a eso de Internet» y ya queda claro «Mi nieta se dedica a eso de Internet». A ella le cuesta entender qué tipo de profesión es esta pero no creáis que la edad es el condicionante, tengo amigos y conocidos, de mi edad, que cuando le aseguras que te dedicas a ser Bloguer y te ganas la vida de esto te miran con una sonrisilla irónica y te aseguran «Bueno, ya encontrarás trabajo pronto, tu sigue buscando». Parece inconcebible que esto de escribir en internet sea un trabajo.

En este contexto, donde muchos de los que me leéis seréis bloguers, conococéis o leéis a alguno, resulta un poco raro de aceptar porque ya lo tenemos como algo habitual, pero nada más lejos de la realidad, este es mi pan de cada día.

Siguiendo con el ejemplo de la familia, la primera barrera a la que nos enfrentamos es la del trabajo en casa. Cómodo y con capacidad de compaginar facilmente la vida diaria, pero también completamente absorbente. (Es el mal de los trabajadores en casa, un tema que da para largo). Trabajar en casa supone que los que estén a tu alrededor acepten que estás trabajando y reconozcan que es un trabajo y requiere su tiempo, igual que en la oficina. Alguna vez me ocurre estar concentrada escribiendo un artículo y alguien se sienta a mi lado con ganas de charlar o dan por sentado que estás con el ordenador entretenida y podrías estar haciendo «algo más útil». ¿Tan complicado resulta de aceptar?

Pasemos a otro campo que me resulta aún más grave. Las marcas (Chan, chan, chaaan), ese gran desconocido. La primera vez que recibes un email de una marca ofreciéndote una colaboración te hace una ilusión máxima, «Por fin empieza a reconocerse mi trabajo» «Todas mis horas de dedicación empiezan a dar sus frutos» y pones todo tu empeño e ilusión  en sacarlo adelante, casi sin mirar las condiciones. Pero poco a poco, email tras email, y después de un par de disgustos empiezas a curarte de espanto y vas a aprendiendo que no todo vale y que el trueque, aunque suene muy bonito, no te da de comer.

Imaginaros que tenéis una tienda online de productos artesanales. Hoy, cuando bajáis a la panadería a comprar el pan y unos cuantos pasteles, en vez de pagar con euros pagas con un vale de descuento para gastar en tu tienda. El panadero se va a quedar a cuadros y te pedirá, con más o menos educación, que le abones la cuenta como dios manda. Parece inconcebible ¿Verdad? pero es una realidad en el mundo bloguer. Y que levante la mano (Escriba un comentario) a quién le haya pasado…

Pararos un segundo a pensar en esta situación. La marca te está pidiendo que dediques tu tiempo y esfuerzo (Que nunca olvides que el tiempo oro) en crear un artículo para promocionarles y te ofrecen un vale de descuento lo que implica que algo tienes que gastar en su tienda. Quizás piense que esto es un hobby, que me hace ilusión escribir sobre su marca, que una marca contacte conmigo o que con lo que está ofreciéndome puedo estar conforme.

Gracias Rihana, tú si que me entiendes. Respira hondo. Aún no han entendido que no haces esto por amor al arte. Podría seguir contandoos ejemplos que me han ocurrido en los casi cuatro años que llevo dedicándome a esto de manera profesional o anécdotas de compañeras que me han contado sus situaciones. Pero sin extenderme mucho más quiero terminar este artículo comentando otra batalla habitual. Los contenidos.

Nuestro pan de cada día, nuestro producto, servicio y por el que pasamos horas y horas pensando y preparando. En Internet, el mundo sin fronteras, el que no corre, vuela. El contenido circula a libre disposición y si no pones medidas para que lo reconozcan como tuyo, en cuanto lo publicas puedes olvidarte de él.

Ya es archicomentado el tema de las marcas de agua de las imágenes. He leído opiniones para todos los gustos. Las imágenes circulan por las redes sociales como la pólvora, forman parte de los «10 ideas para…». Cuando creas una imagen, si es buena, estás creando un tesoro y no dejarías un tesoro a disposición de cualquiera. Por eso es imprescindible que lleve tu nombre, y que se vea bien. Siempre se puede poner con un poco de estilo para que quede integrado dentro de la imagen.

Hablando del contenido os podría contar de todo. Desde blogs que han copiado mi contenido literal, entero, en otro blog, feeds de copian cada actualización de tu blog lucrándose del contenido, hasta contenido gratuito que hemos creado para otras marcas que han atribuido a otra persona o incluso a un personaje ficticio.

Sí querida Audrey, de todo, y lo que aún me queda por ver. Pero si se puede sacar algo positivo de todo esto es sin duda una gran lección. Todas estas experiencias me han enseñado a reivindicar mi trabajo, con cordialidad y educación, pero intentando que no nos tomen por tontos, porque no lo somos. Ni yo, ni vosotros, somos personas cualificadas, con formación, conscientes de lo que hacemos y a lo que nos dedicamos, con un modelo de negocio poco convencional pero que conforma nuestro trabajo y que aunque nos guste lo que hacemos, no lo hacemos por amor al arte. Por eso, cuando te ocurra alguna de estas u otras situaciones, reivindica tu trabajo, deja las cosas claras y no regales tu trabajo. 

NOTA RÁPIDA

Desde el momento que creas un contenido y lo publicas, los derechos del mismo son tuyos, aunque no tenga la C de CopyRight, a nivel legal, ante un caso de copia, si quisieras, podrías reivindicar su autoría ante un tribunal.

Escrito por: SaraydelaHoz www.elinvernaderocreativo.com

2 thoughts on “Bloguer, no regales tu trabajo

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