En las pasadas rebajas me hice con unos cuantos collares de bisutería, charcutería fina, como diría Marujita Díaz (en paz descanse).
¿Para qué? pues no sé, yo veo brillos y voy a ellos como las hurracas, supongo que será porque tengo alma de vedette.
Todavía me parecía pobre y sencillo, y se me ocurrió añadirle un poco más de color y vistosidad, jeje.
Sólo necesité un poco de lana fuxia, hilo de crochet verde y a mi madre.
A mi madre la necesitaba para que me hiciese una puntilla a crochet.
De momento no me ha dado por el ganchillo ni las agujas, creo que acabaría poniéndome nerviosete y doblando las agujas.
Cosí la puntilla a la cadena por la parte de arriba, con el mismo hilo con la que se elaboró la puntilla.
Después hice unos simples pompones con lana fuxia.
Eso si, hice 7, para estas cosas siempre impar, manías que tiene uno.
Até los pompones en el bajo del collar y ya.
Es una idea muy sencilla de llevar a la práctica, y hacer más personal una pieza de bisutería.Desde luego, la afortunada de este regalo fue el alma de la fiesta, y de rebote, yooooo!!!, por la publicidad, (icono pintándome las uñas), jajaja.
